La empresa Zamexfruit de Palmar del Río (Córdoba) será la primera en introducir en el mercado las naranjas listas para el consumo en enero

La naranja pelada y envasada aún no existe en el mercado mundial. Una investigación realizada por los miembros del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (IFAPA) de Palma del Río ha determinado las condiciones óptimas para que el producto mantenga sus cualidades unos quince días en la tarrina.

Pilar Cobos

La empresa Zamexfruit de Palma del Río comercializará a partir de enero la naranja de cuarta gama, un alimento envasado y listo para el consumo, según informó Alvaro Zamora, su presidente. En este sentido, Zamora indicó que el objetivo de la firma es “introducir un producto nuevo en el mercado, porque a nivel mundial no existe y creo que debe funcionar”.

La naranja lista para el consumo ha sido preparada en colaboración con los investigadores del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA) de Palma del Río, quienes han determinado las condiciones de elaboración y preparación para que la fruta no pierda sus cualidades una vez envasada. De este modo, el objetivo del estudio desarrollado durante más de un año ha sido mantener el sabor, el olor, la textura y el zumo de la fruta en parámetros iguales a los de la naranja recién cortada, y Zamora explicó: “Los resultados son bastante satisfactorios, la naranja pelada se mantiene en perfectas condiciones durante 15 o 16 días”.

No obstante, la empresa inició el proyecto con el objetivo de comprobar si las naranjas se conservan durante 25 o 30 días, pero “a los 21 días pierden calidad y el sabor no es el mismo”, afirmó Zamora tras la última prueba realizada esta semana.

El producto

Una vez concluido el estudio, Zamexfruit elaborará un dossier con los resultados del proyecto y espera realizar las primeras pruebas del producto en el mercado a partir de enero del 2008. En esta línea, Alvaro Zamora explicó que “puede funcionar porque hay amas de casa y niños que no comen la naranja casi por no pararse a pelarla”. Así, aunque la empresa pretende dirigir este alimento a la restauración, los hospitales y los colegios en primer lugar, Alvaro Zamora aseguró que “queremos hacer una presentación del producto y estudiar los mercados en los que se puede introducir”.

La variedades de naranja que mejores calidades han ofrecido en la conservación son la salustiana, “que ha dado un resultado perfecto”, la lane late y la Valencia late, que también han ofrecido unas condiciones “bastante buenas”. En esta línea, la naranja se comercializará previsiblemente entera, por unidades para el consumo de una sola persona y también en bandejas de cuatro a seis piezas para la familia. La caducidad del alimento hará necesario un buen canal de distribución, pero Alvaro Zamora aseveró: “Aparte del trabajo del pelado, que es manual, el resto del proceso sí es bastante fácil”.

Los investigadores

El director del centro IFAPA de Palma del Río, Jesús Pérez, explicó: “Hemos pasado de no conocer el producto envasado a saber con certeza que puede aguantar sin que varíen sus propiedades organolécticas. Ésta es la clave más importante, que no se note la diferencia con el alimento fresco”. Entre las condiciones de elaboración, el pelado manual juega un papel muy importante y previamente se realiza un escaldado para que la piel se desprenda con facilidad. Cuando la naranja está lista se desarrolla la atmósfera con una mezcla de dióxido de carbono, nitrógeno y oxígeno en una instalación que solo existe en el centro IFAPA de Palma del Río, según explicó Pérez. De este modo, el investigador aseguró que “en EEUU y Valencia también lo están intentando, pero los datos que han publicado son bastante inferiores a los nuestros”.

En este sentido, Jesús Pérez aclaró que la naranja es una fruta muy delicada, y “una vez pelado sigue respirando, toma oxígeno y libera CO2, por lo que la permeabilidad del plástico que la envuelve también es un factor importante”. Así, tanto el pelado sin dañar el fruto, como la atmósfera o la permeabilidad del envase hacen que el crecimiento microbiano sea nulo.

Más información:

Jesús Pérez
Centro IFAPA Palma del Río
Teléfono: 957719684
Email: palma.ifapa@juntadeandalucia.es

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La Phoenix se dirige ya hacia Marte.

El Phoenix Mars Lander (PML) fue lanzado desde Cabo Cañaveral el 4 de agosto de 2007 y se espera que aterrice el 25 de mayo de 2008.

Image credit: NASA/Sandra Joseph and John Kechele

El PML se posará en el polo norte marciano, donde el orbitador Mars Odyssey encontró hielo en el subsuelo a poca profundidad, y buscará respuestas sobre esa parte del planeta y sobre la capacidad de Marte para albergar o haber albergado vida en algún momento de su historia.

Interpretación artística del aterrizaje de la sonda.
Image credit: NASA/JPL-Calech/University of Arizona

El PML analizará la superficie sobre la que se pose, la capa de hielo del subsuelo y la capa intermedia, con los instrumentos que lleva a bordo:

  • Una de las pruebas consiste en calentar muestras del terreno y examinar la catidad de agua y de compuestos de carbono presentes.
    El instrumento de la izquierda mide la energía necesaria para calentar la muestra, mientras que el de la derecha determina la naturaleza química de los gases desprendidos en el proceso.
    Image credit: NASA/JPL-Caltech/UA

  • Otra de las pruebas analizará que componentes del terreno se disuelven en agua.
    Laboratorio químico que viaja abordo de la sonda.
    Image credit: NASA/JPL-Caltech/UA

  • Cámaras y microscopios observarán el terreno durante el descenso y después del aterrizaje.

    Detalle del microscópio (a la izquierda de la imagen).
    Image credit: NASA/JPL-Caltech/UA
  • Una estación meteorológica recabará información durante el proceso de formación del casquete polar, de dióxido de carbono congelado, durante el invierno marciano y el posterior “deshielo” en primavera.

Marte es un desierto en cuya superficie no es posible encontrar agua líquida ni siquiera en las regiones donde la temperatura es superior a la de su congelación, sin embargo, recientes misiones parecen haber encontrado pruebas de su presencia en el subsuelo en la actualidad. Se sabía que en el pasado hubo agua líquida en el planeta y que ella fue la responsable de parte de los accidentes geográficos que observamos en la superficie marciana.

La presencia de agua en Marte es clave para resolver algunas preguntas:

  • ¿Hubo vida en Marte?
  • ¿Cómo debemos prepararnos para explorar el planeta?
  • ¿Qué nos puede enseñar Marte sobre el cambio climático?
  • ¿En que manera se diferencian los procesos geológicos de Marte y de La Tierra?

Además de ser importante para resolver las preguntas anteriores, el agua es un prerrequisito para la vida, una materia prima para los futuros exploradores del planeta y un agente climático y geológico, por estos motivos la NASA utiliza el agua como hilo conductor de sus investigaciones marcianas.

Más información:

www.sondasespaciales.com