¿Encontrada la Schiaparelli?

Parece que se han encontrado restos del amartizaje de la sonda Schiaparelli. La Mars Reconnaissance Orbiter (NASA) ha tomado fotos de la zona a la que debía llegar Schiaparelli y se aprecia, comparándola con una foto de la misma zona de hace unos meses, lo que podría ser el paracaidas y el punto de impacto de la sonda.
Se tiene la esperanza de poder reconstruir con bastante detalle como ocurrió el accidente.

Corto y pego la nota de prensa de la ESA
http://www.esa.int/Our_Activities/Space_Science/ExoMars/Mars_Reconnaissance_Orbiter_views_Schiaparelli_landing_site

21 October 2016

NASA’s Mars Reconnaissance Orbiter has identified new markings on the surface of the Red Planet that are believed to be related to ESA’s ExoMars Schiaparelli entry, descent and landing technology demonstrator module.
Schiaparelli entered the martian atmosphere at 14:42 GMT on 19 October for its 6-minute descent to the surface, but contact was lost shortly before expected touchdown. Data recorded by its mothership, the Trace Gas Orbiter, are currently being analysed to understand what happened during the descent sequence.
In the meantime, the low-resolution CTX camera on-board the Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) took pictures of the expected touchdown site in Meridiani Planum on 20 October as part of a planned imaging campaign.
The image released today has a resolution of 6 metres per pixel and shows two new features on the surface when compared to an image from the same camera taken in May this year.

Schiaparelli landing site
One of the features is bright and can be associated with the 12-m diameter parachute used in the second stage of Schiaparelli’s descent, after the initial heat shield entry. The parachute and the associated back shield were released from Schiaparelli prior to the final phase, during which its nine thrusters should have slowed it to a standstill just above the surface.
The other new feature is a fuzzy dark patch roughly 15 x 40 metres in size and about 1 km north of the parachute. This is interpreted as arising from the impact of the Schiaparelli module itself following a much longer free fall than planned, after the thrusters were switched off prematurely.
Estimates are that Schiaparelli dropped from a height of between 2 and 4 kilometres, therefore impacting at a considerable speed, greater than 300 km/h. The relatively large size of the feature would then arise from disturbed surface material. It is also possible that the lander exploded on impact, as its thruster propellant tanks were likely still full. These preliminary interpretations will be refined following further analysis.
A closer look at these features will be taken next week with HiRISE, the highest-resolution camera onboard MRO. These images may also reveal the location of the front heat shield, dropped at higher altitude.

MRO image of Schiaparelli – before
Since the module’s descent trajectory was observed from three different locations, the teams are confident that they will be able to reconstruct the chain of events with great accuracy. The exact mode of anomaly onboard Schiaparelli is still under investigation.
The two new features are located at 353.79 degrees east longitude, 2.07 degrees south latitude on Mars. The position of the dark mark shows that Schiaparelli impacted approximately 5.4 km west of its intended landing point, well within the nominal 100 x 15 km landing ellipse.
Meanwhile, the teams continue to decode the data extracted from the recording of Schiaparelli descent signals recorded by the ExoMars TGO in order to establish correlations with the measurements made with the Giant Metrewave Radio Telescope (GMRT), an experimental telescope array located near Pune, India, and with ESA’s Mars Express from orbit.
A substantial amount of extremely valuable Schiaparelli engineering data were relayed back to the TGO during the descent and is being analysed by engineers day and night.

MRO image of Schiaparelli – after
The ExoMars TGO orbiter is currently on a 101 000 km x 3691 km orbit (with respect to the centre of the planet) with a period of 4.2 days, well within the planned initial orbit. The spacecraft is working very well and will take science calibration data during two orbits in November 2016.
It will then be ready for the planned aerobraking manoeuvres starting in March 2017 and continuing for most of the year, bringing it into a 400-km altitude circular orbit around Mars.
The TGO will then begin its primary science mission to study the atmosphere of Mars in search of possible indications of life below the surface, and to act as a telecommunications relay station for the ExoMars 2020 rover and other landed assets.
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La Exomars se acerca a Marte

El próximo miércoles 19 de octubre entrará en órbita marciana la misión Exomars. El domingo anterior las dos naves que la forman y que han viajado juntas desde su lanzamiento el se habrán separado para iniciar por separado sus operaciones científicas.

En órbita quedará el denominado Trace Gas Orbiter  (TGO) mientras que la sonda Schiaparelli descenderá de manera controlada hasta la superficie del planeta.

Con la Schiaparelli se pretende poner a prueba procedimientos y técnicas para el “amartizace” de futuras misiones espaciales. 
 
 


Todo el proceso de descenso durará unos seis minutos. A dos metros de la superficie se apagarán los cohetes y la nave caerá “a plomo” sobre Marte. La base de la sonda está diseñada para absorber la energía del golpe deformándose. Las operaciones científicas de la Schiaparelli durarán lo que dure la vida de sus baterías, entre 2 y 8 días marcianos. Más detalles de los instrumentos que lleva abordo se pueden encontrar en este enlace: http://exploration.esa.int/mars/48898-edm-science-payload/





El TGO quedará en órbita y actuará en un primer momento como repetidor de las señales que la Schiaparelli envíe a La Tierra. Una vez que esta se apague por falta de energía ajustará su órbita para poder desarrollar sus experimentos científicos.

El más importante de esos experimentos es detectar la presencia de gases de los que pueda deducirse la existencia de actividad biológica o geológica en el planeta.

Así es ExoMars, la próxima misión de la ESA a Marte

11 marzo 2016 copiado de la web de ESA

El pasado “azul” y húmedo de Marte, y la posibilidad de que hubiera vida en su superficie, es uno de los objetivos de la primera misión del programa ExoMars, que partirá hacia Marte el lunes.
 
Compuesta por dos partes, un orbitador y un módulo de descenso, la misión es una de las más complejas y ambiciosas puestas en marcha por la ESA. “Es una misión impresionante, única, que pone a Europa dentro del esquema de exploración global de Marte”, afirmó Álvaro Giménez, Director de Ciencia de la agencia, en un evento en ESAC para presentar ExoMars antes de su lanzamiento.
 
La misión, que es una colaboración entre ESA y Roscosmos, está formada por el orbitador TGO (Trace Gas Orbiter) y el módulo de descenso Schiaparelli, que tiene que demostrar tecnologías para la reentrada en la atmósfera marciana y el aterrizaje en su superficie. El aspecto tecnológico, de hecho, es uno de los más relevantes de ExoMars, ya que TGO es la nave más grande enviada por la agencia a Marte, con más de 3.700 kg. de masa, y es la primera vez que se utiliza una arquitectura de misión de este tipo, con una sonda que despliega un aterrizador, desde las misiones Viking de la NASA en la década de los 70. Como comparación, Mars Express tenía una masa en el lanzamiento de 1.000 kg.

“Esto implica que el módulo de entrada se tiene que separar tres días antes de la llegada de la nave al planeta,” según explica Silvia Bayón, ingeniera de sistemas del satélite, que añade que “TGO tiene que hacer una maniobra para no seguir una trayectoria de colisión con Marte y, tres días después, hace la maniobra de captura de Marte, que dura dos horas y consume la mitad del combustible”. La complejidad del orbitador es explicada también por Bayón al señalar que “TGO combina el traslado de Schiaparelli, las tareas científicas y la plataforma de comunicaciones entre Marte y la Tierra. Requiere mucho nivel de autonomía a bordo”, porque puede llegar a haber un retraso de 24 minutos en las comunicaciones con la Tierra y, en el verano de 2017, la conjunción solar de Marte interrumpirá dichas comunicaciones durante un mes.

La vida pasada de Marte

El aspecto de demostración de tecnología lo realizará el módulo Schiaparelli, durante los seis minutos que dure su descenso a la superficie, pero TGO también incluye en su perfil de misión algo que una misión de la ESA hará por primera vez, como es utilizar la técnica del aerofrenado para alcanzar su órbita científica alrededor de Marte, a una altitud de 400 km. sobre su superficie. Una vez que la sonda esté en esa órbita, comenzará su fase de ciencia, que durará un año marciano (687 días terrestres), y que está orientada a caracterizar la atmósfera del planeta y a buscar respuestas a la pregunta de si llegó a haber vida en el pasado de Marte.
 
“Hace 3.500 millones de años, había agua líquida en la superficie de Marte y, posiblemente, vida también”, explica Leo Metcalfe, responsable de operaciones científicas de ExoMars 2016. De hecho, el planeta rojo y la Tierra empezaron teniendo condiciones similares, y favorables a la vida, al principio del origen del Sistema Solar, hace unos 4.600 millones de años, pero durante el periodo del Bombardeo Intenso Tardío, hace unos 4.000 millones de años, la superficie marciana comenzó a volverse más parecida a como la conocemos hoy, y se transformó en un entorno muy hostil para la vida.
 
Para determinar hasta qué punto es así, TGO analizará la presencia de metano en la atmósfera marciana, gas traza que en la Tierra tiene origen biológico o geológico, por procesos volcánicos. Metcalfe señala que “el metano no sobrevive mucho tiempo en la atmósfera de Marte, es destruido por la radiación ultravioleta, así que si se encuentra metano en su atmósfera, tiene que haber fuentes. Si son geológicas, volcánicas, son también importantes porque en la Tierra, la combinación de actividad volcánica y agua líquida es fundamental para la vida”.
 
Y sí parece haber, actualmente, agua líquida en la superficie de Marte. Metcalfe apunta que “en los últimos diez años se han acumulado bastantes evidencias de que se puede encontrar todavía en la superficie de Marte agua líquida. Debería ser altamente salina para no congelarse. También hay cavernas, de origen volcánico, de las que no se sabe lo que hay debajo. Es posible que las condiciones bajo la superficie sean más compatibles con la existencia de vida”.
 
ExoMars es una misión de exobiología y, por tanto, todos sus componentes han tenido que cumplir unos fuertes requisitos de protección planetaria, sobre todo en el módulo Schiaparelli. Éste podrá funcionar en la superficie del planeta entre dos y ocho soles (días marcianos), dependiendo de la duración de sus baterías, y aunque incluye algunos instrumentos científicos para el análisis de la transparencia de la atmósfera, o para estudiar los procesos en el origen de las tormentas de polvo, en realidad su tarea se centra en la demostración de las tecnologías para el descenso y el aterrizaje. El módulo probará el escudo térmico, más grueso por si la reentrada se produce en medio de una tormenta de arena, el paracaídas supersónico de 12 metros de diámetro y los sistemas de guiado, navegación y control, además de una estructura deformable para la toma de tierra final.
 
La posibilidad de que Marte aún pueda tener condiciones favorables a la vida es la que abre la puerta a que ExoMars sea un primer paso en la futura puesta en marcha de una misión tripulada a Marte. Así lo ha expresado Pedro Duque, que señala que TGO puede representar un antes y un después en este aspecto: “La atención de todos los astronautas está puesta en esta misión. La medición de los gases de Marte se va a conseguir con varios órdenes de precisión mayor de lo que se ha logrado hasta ahora. Esto es importante para determinar si merece la pena ir”. Pero lo que no es sencillo es dar una fecha aproximada de cuándo podríamos ver una misión de este tipo. “No es una cuestión de tiempo medido en años, sino de tiempo medido en cantidad de gente que podamos dedicar a ello”, explica Duque.
 
El programa ExoMars tiene, en conjunto, un presupuesto de 1.300 millones de euros, en el que la participación española es de un 6,7%. Empresas como ELECNOR Deimos, GMV, SENER, Airbus, RYMSA, Thales Alenia Space España y CRISA han contribuido en diferentes aspectos tanto de TGO como del módulo Schiaparelli, y algunas de ellas también participarán en la misión de 2018, en la que se llevará un rover a la superficie marciana.

Lanzamiento de un transbordador espacial

Traigo hoy tres vídeos sobre el lanzamiento de un transbordador espacial. Son vídeos muy espectaculares tomados desde un punto de vista muy poco habitual. El primero son imagenes del lanzamiento tomadas desde los cohetes laterales. Cubren el lanzamiento y su caida en paracaidas al océano después de cumplir con su cometido durante el despegue.

El segundo video está rodado por el equipo que los espera en el océano para recuperarlos para un vuelo posterior.

Y el tercero es la caida sobre La Tierra del depósito central de combustible una vez que se ha consumido el combustible que contenía. Este depósito no es reutilizable y se desintegrará al chocar contra la atmósfera.

Resuelven el misterio sobre lo que dijo realmente Armstrong cuando llegó a la Luna

Expertos en lingüística muestran cómo los paisanos del astronauta funden las palabras ‘for’ y ‘a’ haciéndolas indistinguibles. La Historia siempre le negó haber dicho lo que quería decir: “…un pequeño paso para un hombre”.

Esta imagen de Armstrong pisando la Luna y la frase que decía mientras bajaba del módulo lunar ‘Eagle’ forman parte de la historia de la humanidad. / NASA

Casi 43 años después, aún no se sabe con certeza qué dijo Neil Armstrong al pisar la Luna el 20 de julio de 1969. Los archivos oficiales de la NASA recogen la tradicional “That’s one small step for man; one giant leap for mankind” (Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad). Pero Armstrong se fue a la tumba insistiendo en que él había dicho for a man (para un hombre). La presencia de una simple a cambia por completo el sentido de la frase. De una absurda  repetición hombre-humanidad, se pasa a toda la carga simbólica y poética de “Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”. Ahora, expertos en lingüística y acústica le dan la razón al astronauta y culpan a su acento de la confusión.

Investigadores de varias universidades de Estados Unidos han comprobado que los habitantes de la zona en la que nació y se crió Armstrong (en la ciudad de Wapakoneta, en el área central del estado de Ohio) tienen una forma de hablar en la que suelen fundir los lexemas for y a en fora haciéndolo indistinguible de la fonética de for, que se corresponde con la [fɚ] del Alfabeto Fonético Internacional.

“Aunque nunca sabremos de forma definitiva qué dijo Armstrong cuando pisó la Luna, una tormenta perfecta de factores, como la duración de la frase, la coarticulación y el ruido en la transmisión de la señal apuntan a que él dijo for a man, pero lo percibimos como for man“, dice Melissa Baese-Berk, del Departamento de Ciencias y Desórdenes de la Comuniación de la Universidad Estatal de Michigan.
Baese-Berk, su compañera de departamento, Laura Dilley, experta en percepción del habla en adultos, y el psicólogo de la Universidad Estatal de Ohio (OSU),  Mark Pitt, echaron mano del Buckeye Corpus for Conversational Speech, una base de datos elaborada por Pitt hace años en la que registró largas conversaciones entre 40 habitantes de las zonas centrales de Ohio para comparar su acento, giros y modismos con la frase de su vecino Armstrong.

Los investigadores transcribieron fonéticamente y ortográficamente las charlas del Buckeye Corpus y alinearon temporalmente las transcripciones con el archivo de audio para establecer la duración específica de cada frase. Extrajeron los 191 casos en los que aparecía la palabra for antes de a y muchos otros en las que era seguida por un sustantivo para realizar comparaciones. Hay que tener en cuenta que en la gramática inglesa, como en el caso de la frase de Armstrong, la presencia o ausencia del artículo indefinido a no invalida la frase pero le puede dar un significado muy diferente. Aquí, su ausencia suponía usar hombre como sinónimo de humanidad.


Vídeo | Armstrong desciende del ‘Eagle’ pronunciando la frase al final. / NASA Johnson Space Center

“Los ohioneses centrales suelen fundir las palabras for y a cuando hablan entre ellos”, explica Pitt, responsable del Laboratorio de Percepción del Lenguaje de la OSU. “En las mejores condiciones, puede ser difícil para un oyente distinguir si se han pronunciado las dos. Y hablar desde la Luna no es la mejor de las condiciones”, añade.

Tal y como explicaron el viernes en el Congreso Internacional de Acústica, celebrado en Montreal (Canadá), los investigadores obtuvieron también un espectrograma de las 191 muestras. Su objetivo era detectar y confirmar el patron de fusión entre ambas palabras, midiendo su tono, ritmo y el tiempo de separación entre las dos. Descartaron superponer esos espectogramas con el de la frase de Armstrong “porque tiene mucho ruido”, aclara Baese-Berk.

La confesión del hermano

En los archivos de la NASA se recuerda cómo, en 2006, el periodista Peter Shann Ford aseguró haber localizado la palabra a en la onda de la transmisión de Armstrong. Pero posteriores análisis acústicos llevados a cabo por expertos de todo el mundo descartaron su validez. Tanto es así que el propio astronauta se convenció de que igual pudo olvidar decirla. A lo que más ha llegado la NASA es a ponerla entre corchetes como reconocimiento a la intención de Armstrong.

Pero los investigadores creen que las piezas encajan. La duración de la parte polémica de la frase de Armstrong fue de 0,127 segundos. Más de 160 de las muestras analizadas del habla de sus vecinos ohioneses encajan con ese lapso de tiempo. El problema, como explican en su investigación es que la superposición es tal que “los datos de tiempo de [fɚ] en la grabación original de Armstrong son altamente compatibles tanto con las interpretaciones a favor de for como de for a“. Por eso sostienen que, al menos desde el punto de vista lingüístico y de la fonética, habría que hacer caso a Armstrong y, aunque el dichoso a no aparezca en los espectrogramas, reconocer que dijo lo que quería decir.

Las conclusiones de Baese-Berk y sus colegas coinciden con lo que el hermano menor de Armstrong dijo hace unos meses en un documental de la BBC. Entonces, Dean Armstrong desmontó la idea que su propio hermano había ido construyendo desde 1969 de que la frase la improvisó poco antes de pisar la Luna. En realidad, el propio Neil le enseñaría la famosa frase escrita en un papel a Dean meses antes de subirse al Apolo 11. Pero, en el texto escrito faltaba el artículo indeterminado. Y Neil le dijo entonces: “Será este es un pequeño paso para un hombre…”